Los amantes de la naturaleza, del patrimonio histórico y monumental, y de la gastronomía española de nuestro país tienen un rincón en común: Extremadura. En el centro de esta comunidad autónoma se encuentra el Hotel Rural Soterraña, un acogedor establecimiento hotelero de la localidad cacereña de Madroñera que permite disfrutar a sus huéspedes de un entorno natural e histórico privilegiado al estar ubicado cerca de los dos parques naturales más importantes de la región, como son Monfragüe y Cornalvo, así como de las ciudades Patrimonio de la Humanidad, como Cáceres, Mérida y Guadalupe, y de los Cascos Históricos de Cáceres y Plasencia. Además, la directora del Hotel Rural Soterraña, Isabel Recio Hoyas, recomienda degustar en su mesón los platos típicos de la tierra, entre los que destaca unos excelentes embutidos ibéricos de bellota y carne de retinto. Sin olvidar que su encanto está en la conservación de sus edificios que datan del siglo XIX.
¿Cómo describiría el Hotel Rural Soterraña?
Se trata de un lugar con un encanto especial y además situado en un lugar especial de la comunidad de Extremadura para olvidarse y alejarse del estrés al que la vida nos somete a diario.
¿Dónde radica el encanto de este hotel?
Sin duda, en la conservación de nuestros edificios que son un claro ejemplo de la arquitectura del siglo XIX. Además hay que destacar su situación privilegiada, ya que se encuentra entre dos sierras.
¿Cuál es la historia del hotel?
El hotel se construye rehabilitando una antigua casa palaciega del siglo XIX. La rehabilitación se realiza sobre todo en forja y en madera. Tenemos dos edificios. El primero de ellos abre sus puertas en marzo de 1999, coincidiendo con la Semana Santa de ese año, y después, debido a la demanda de habitaciones para grupos, se amplía con la adquisición de una antigua fábrica de harina, situada justo en frente del primer edificio y estas nuevas habitaciones se inauguran en septiembre de 2001.
¿Nos podría describir cómo son las habitaciones?
Todas las habitaciones son muy amplias y cada una es de un color diferente. Aquí se puede decir que radica su originalidad. Todas, con techo abuhardillado en madera. Y todas disponen de televisión, teléfono, baño completo con secador de pelo, aire acondicionado y calefacción. Por supuesto, tenemos servicio de habitaciones 24 horas.
Háblenos del gran número de prestaciones que ofrece el hotel.
El hotel dispone de 23 habitaciones totalmente equipadas, también tiene cafetería, un salón social con juegos de mesa, un restaurante de tres tenedores, un mesón típico y una amplia zona ajardinada donde ponemos terraza con barbacoa en verano. Por último, como novedad, disponemos de parking privado.
¿Cuál es el perfil de los clientes que visitan este establecimiento hotelero?
Normalmente, acuden personas de clase media. Familias y grupos de amigos que vienen a conocer el patrimonio histórico y natural de Extremadura.
¿Qué destacaría de la oferta gastronómica de vuestro restaurante?
Tenemos una selecta y variada carta, en la que podríamos destacar unos excelentes embutidos ibéricos de bellota y carne de retinto. Sin olvidar los típicos productos de la tierra extremeña como son las criadillas de tierra, las setas y los espárragos trigueros.
¿Qué época del año nos recomienda para pasar unos días en el hotel? ¿Cuánto tiempo nos tenemos que quedar para conocer la zona?
Recomiendo, sin duda alguna, la primavera, ya que es la época del año en la que la tierra está más bonita. Esta zona tiene una gran oferta paisajística debido al gran entorno natural. Y ningún visitante se puede ir sin visitar el Valle del Jerte con sus cerezos en flor. Y para conocer bien todos los rincones habría que quedarse una semana porque Extremadura, además de su gran entorno natural, tiene un gran y extenso patrimonio histórico y monumental.
¿Cuáles son los principales servicios y actividades que os demandan los clientes?
La inmensa mayoría de los clientes demandan información general de sitios para visitar. Nosotros siempre les recomendamos dependiendo de sus gustos. Así, si nos demandan historia, les recomendamos Mérida, Cáceres y Trujillo. Y, si demandan naturaleza, los parques naturales de Monfragüe, Cornalvo o la zona de la Vera. Y para aquellos que vienen buscando temas religiosos, les aconsejamos el Monasterio de Guadalupe, que lo tenemos muy cerca del hotel.
¿En qué entorno se encuentra el Hotel Rural Soterraña? ¿Qué tipo de turismo es el que predomina en la zona?
El Hotel Rural Soterraña está ubicado en la localidad cacereña de Madroñera, situada a 13 kilómetros de Trujillo en dirección a Guadalupe. Este municipio se encuentra en el centro de Extremadura, por lo que se encuentra en un enclave privilegiado para visitar toda la comunidad. Y el turismo que predomina es el turismo rural.
¿Oferta el hotel algunos paquetes turísticos que incluyan el alojamiento en este establecimiento hotelero y algunas visitas o el desarrollo de algunas actividades fuera de sus dependencias?
Todos los años procuramos renovarnos y ofrecer nuevos servicios y alternativas a nuestros clientes. Por eso, ofertamos varios paquetes turísticos, trabajamos con rutas a caballo, con visitas guiadas y, desde hace poco tiempo, tenemos campos de paintball propios y les damos todo el equipamiento para realizar este juego.
¿Tenéis otros hoteles en algún otro punto de la geografía española?
De momento, no tenemos ningún otro establecimiento ni intención de expandirnos. Vamos a seguir centrados en este complejo.
¿Qué perspectivas de ocupación tenéis para este verano? ¿Estáis sufriendo ya las consecuencias de la crisis económica?
El verano no es buena estación para el turismo en Extremadura debido al clima. Los veranos en Extremadura son muy calurosos y la gente se va a la playa. Y el tema de la crisis ya se empieza a notar, principalmente en nuestro restaurante. Antes, la gente acudía a disfrutar de un buen chuletón de retinto y del exquisito jamón ibérico de bellota. En cambio, ahora, la mayoría se tiene que conformar con un sándwich, un bocadillo o una ración pequeña.