El ex jefe del aparato militar de ETA Juan Ibón Fernández Iradi, "Susper", recibió la segunda condena de un tribunal francés en tres meses, en este caso a 15 años de prisión por diversos cargos, tras los 30 años a los que fue sentenciado en febrero pasado por tirotear y dejar malherido a un gendarme.
El Tribunal Especial de lo Criminal de París también dictó penas de entre cinco y doce años de cárcel para los otros cuatro etarras a los que juzgó junto a "Súsper", acusado de varios asesinatos en España. La corte no consideró culpable al ex jefe militar de ETA del delito de extorsionar a empresarios vascos y navarros para que pagaran el impuesto revolucionario y por el que sólo él estaba imputado. La condena a Fernández Iradi, que como la de los otros cuatro lleva aparejada la prohibición de permanecer en territorio francés al término de sus penas, es inferior a los 20 años solicitados por el fiscal, que consideraba que había elementos para implicarle en la extorsión de fondos con la que se financia ETA. Los jueces sí consideraron a "Súsper" responsable de la receptación de 174.000 euros que aparecían en la contabilidad de la estructura de reclutamiento de la banda que dirigía, y de los 39.000 euros incautados en su primera detención en las Landas (suroeste) en diciembre de 2002. En su requisitoria, el fiscal renunció a reprochar al ex jefe militar de ETA y a otros dos acusados la receptación de unos 700.000 euros que, según el auto, se habrían obtenido mediante "secuestros exprés" de víctimas de extorsión. En contra de la petición del Ministerio Público, la corte, integrada por siete magistrados, no fijó periodo mínimo de cumplimiento efectivo de las penas. Los jueces impusieron doce años de cárcel a Lorena Somoza, a la que el fiscal había descrito como el "brazo derecho" de "Súsper" y para la que había solicitado quince años de prisión. Detrás de esa diferencia de tres años está el hecho de que los magistrados no estimaron probado que Somoza intervino en la receptación de los 174.000 euros citados. La situación más peculiar es la de la compañera de "Súsper", Beltzane Obanos, la única que comparecía libre en el juicio.
Fue condenada a cinco años de prisión, tantos como demandó el Ministerio Público, que sin embargo no había requerido para ella -que vive en Bayona- la prohibición de vivir en territorio francés a la que también ha sido sentenciada. El presidente del tribunal, Francis Debons, que durante la vista le había instado sin éxito a que aclarara su implicación con la organización terrorista, le dijo a Obanos -quien pasó casi cuatro años en prisión provisional- que no se solicita su ingreso inmediato en la cárcel y que tiene diez días para presentar un recurso. Fernández Iradi fue capturado el 19 de diciembre de 2002 en compañía de Obanos y su agenda llevó a la policía al piso que ambos compartían con Somoza, donde ésta fue arrestada y donde se hallaron los conocidos como "papeles de Súsper", que permitieron la detención de decenas de etarras en España y en Francia.
El entonces jefe del aparato militar logró escaparse dos días después de la comisaría de Bayona por un conducto de aireación y fue detenido de nuevo un año más tarde. Gracias a los "papeles de Súsper", y en concreto gracias a una cita anotada en una agenda, cayeron la pareja formada por Mikel Miren Otegi y Aloña Muñoa, miembros del aparato de la reserva de ETA, condenados hoy a ocho años de prisión cada uno. Esta pena se fundirá con las de cinco y siete años para el primero y seis años para la segunda que se les había impuesto en otros juicios en Francia. Ambos tienen, además -al igual que "Súsper"- cuentas pendientes con la justicia española, que ha reclamado su extradición. En la última jornada de la vista planeó la sombra del atentado perpetrado por ETA contra una casa cuartel de la Guardia Civil en el País Vasco español, en el que murió un agente y resultaron heridos otros cuatro. El fiscal, Christophe Teissier, hizo alusión a ese atentado, tras poner el acento en la responsabilidad de los juzgados teniendo en cuenta que "el aparato militar está en el centro del dispositivo de terror" de ETA y "es directamente responsable" de sus acciones.